
Una misión tripulada que despegó este jueves desde Baikonur dejó daños visibles en la plataforma de lanzamiento del principal complejo espacial que Rusia usa para enviar vuelos a la Estación Espacial Internacional. Roscosmos informó que el impacto no detuvo el objetivo central de la misión: la nave Soyuz MS-28 llegó a la órbita, se acopló con éxito a la ISS y la tripulación —dos cosmonautas rusos y un astronauta estadounidense— entró a la estación sin contratiempos.
Tras el despegue, técnicos de la agencia inspeccionaron el cosmódromo en Kazajstán y detectaron afectaciones en elementos del soporte del cohete y en estructuras que facilitan el acceso a las cápsulas. La plataforma resguarda sistemas de sujeción y torres que permiten a los grupos de tripulación abordar la nave antes del vuelo, además de absorber calor, presión, ondas acústicas y vibraciones extremas durante el lanzamiento.
Roscosmos ya ordenó la evaluación del estado completo del complejo para calcular el alcance de la reparación. La agencia remarcó que tiene todas las piezas necesarias para reconstruir las zonas dañadas y aseguró que retomará su uso operativo en cuanto finalicen los trabajos de ajuste.
Analistas del sector aeroespacial ruso advirtieron que la restauración podría tardar una semana o más si se suman pruebas de seguridad posteriores. Voces cercanas a la divulgación científica señalaron que un plazo más extenso podría complicar la rotación programada de vuelos a la ISS, que Rusia coordina normalmente cada seis meses desde Baikonur.
La discusión pública sobre las consecuencias del daño ha crecido en Telegram, donde algunos especialistas afirmaron que el reto inmediato no solo exige reparar rápido, sino sumar planes alternos con otras plataformas si Rusia desea mantener continuidad en el transporte de tripulaciones humanas.
La NASA mantiene otra ruta operativa: usa la cápsula Dragon, fabricada por SpaceX, para mover astronautas entre la Tierra y la ISS. La estación cuenta ahora con 10 tripulantes en órbita; siete ya trabajaban en el laboratorio orbital y tres más se sumaron con el vuelo del jueves. La NASA confirmó que tres de los actuales ocupantes regresarán a la Tierra el 8 de diciembre.
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