
Un tiroteo dentro de la Universidad de Brown, en Providence, Rhode Island, dejó al menos dos personas muertas y nueve más con heridas graves. El ataque ocurrió la tarde del sábado en pleno periodo de exámenes finales, lo que obligó a las autoridades universitarias y locales a ordenar el confinamiento inmediato del campus.
El alcalde de Providence, Brett Smiley, confirmó que estudiantes realizaban evaluaciones académicas cuando se registró la agresión armada. El subjefe de la policía local, Tim O’Hara, informó que el agresor vestía completamente de negro y huyó a pie tras el ataque. Horas después, la policía detuvo a una persona de interés relacionada con los hechos.
El ataque se registró a las 16:05 horas en un aula amplia del primer piso del edificio Barus and Holley, que forma parte de la facultad de ingeniería. La presidenta de la Universidad de Brown, Christina Paxson, calificó el suceso como devastador y expresó que la comunidad universitaria enfrentó un día que nunca esperó vivir.
Estudiantes que se encontraban en laboratorios cercanos relataron momentos de angustia tras recibir alertas de emergencia en sus teléfonos. Uno de ellos, identificado como Cheung, explicó que apagaron las luces y se ocultaron debajo de los escritorios durante aproximadamente dos horas, hasta que agentes armados los escoltaron fuera del edificio.
El jefe de policía de Providence, Oscar Pérez, señaló que la persona de interés detenida ronda los 30 años de edad. Aunque evitó ofrecer mayores detalles, confirmó que las autoridades no buscan a más sospechosos y que la ciudad levantó la orden de confinamiento durante la madrugada del domingo.
El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, informó que recibió reportes sobre el tiroteo y calificó el hecho como terrible. Señaló que el gobierno compartirá más información conforme avance la investigación y expresó solidaridad con las víctimas y sus familias.
Tras el ataque, las autoridades solicitaron a estudiantes y residentes cercanos permanecer en sus viviendas. Negocios aledaños al campus cerraron de forma preventiva, mientras patrullas y unidades de emergencia rodearon la zona. Testigos describieron un ambiente inusualmente silencioso en un campus conocido por su sensación de seguridad.
La Universidad de Brown informó que trasladó a sus estudiantes a zonas seguras y que ofrece servicios de apoyo psicológico y acompañamiento a la comunidad afectada. Reiteró que la seguridad de estudiantes y personal permanece como su principal prioridad.
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