
La postura de México frente al ataque ordenado por Donald Trump contra Venezuela y la captura de Nicolás Maduro se mantiene firme. Desde Palacio Nacional, la presidenta Claudia Sheinbaum reiteró que la intervención extranjera nunca ha traído democracia a América Latina y advirtió sobre los riesgos de repetir ese tipo de acciones en la región.
Durante su conferencia matutina, Sheinbaum presentó un posicionamiento más amplio sobre la incursión militar de Estados Unidos en Caracas, ocurrida el fin de semana, que dejó decenas de personas muertas y derivó en el traslado de Maduro y su esposa, Cilia Flores, a un tribunal de Nueva York. La mandataria sostuvo que el continente americano pertenece a sus pueblos y no a doctrinas ni a potencias extranjeras.
La presidenta subrayó que el reciente operativo estadounidense marcó un hecho inédito tras décadas sin bombardeos directos contra una capital latinoamericana. Recordó que fuerzas militares ingresaron a la residencia presidencial venezolana, asesinaron a integrantes del equipo de seguridad y sacaron al mandatario del país para después anunciar que Washington ahora dirige el destino de Venezuela.
México condenó el ataque desde el primer momento y se sumó a una postura conjunta con Chile, Brasil y Colombia. Posteriormente, Uruguay y España se integraron al pronunciamiento que rechazó de manera categórica las acciones militares unilaterales y alertó sobre el peligroso precedente que representan. Sheinbaum informó que dialogó con el presidente del gobierno español, Pedro Sánchez, para acordar ese comunicado.
En su mensaje, la presidenta insistió en que solo los pueblos pueden definir su futuro, ejercer soberanía sobre sus recursos naturales y decidir su forma de gobierno. Citó referentes históricos como George Washington y Abraham Lincoln, además de la Constitución mexicana y la Carta de las Naciones Unidas, para enfatizar que la invasión y la acción unilateral no pueden sostener las relaciones internacionales del siglo XXI.
Sheinbaum planteó que la región necesita una visión basada en la cooperación y no en la intervención. Señaló que América Latina enfrenta nuevos desafíos, como la competencia económica global y el crecimiento de Asia, los cuales no se resolverán mediante la fuerza, sino a través del desarrollo, la inversión productiva, la innovación, la educación y el bienestar social.
La presidenta presentó cinco ejes para fortalecer la integración regional: respeto pleno a la soberanía, inversión productiva orientada al desarrollo, integración económica basada en cadenas productivas compartidas y comercio justo, bienestar social como eje del crecimiento y diálogo permanente entre países en condiciones de igualdad.
Este enfoque contrasta con la política impulsada por Trump en la región. El presidente estadounidense mantuvo durante meses una presión constante sobre Venezuela y también lanzó amenazas de intervención contra México, bajo el argumento del combate al narcotráfico. En fechas recientes, sugirió acciones en Colombia y afirmó que Cuba se encuentra al borde del colapso.
Pese a los ataques verbales del mandatario estadounidense, Sheinbaum reiteró su estrategia de diplomacia y cautela. Reafirmó que México no permitirá ninguna intervención extranjera y recordó que ha sostenido múltiples conversaciones con Trump, en las que dejó claro el principio de cooperación sin subordinación.
En paralelo, el gobierno mexicano reforzó la seguridad en la frontera norte, intensificó los decomisos de drogas, entregó a decenas de líderes criminales para su procesamiento en Estados Unidos y ejecutó una estrategia de detenciones masivas. Estas acciones permitieron la firma de un acuerdo con el secretario de Estado, Marco Rubio, en septiembre, cuyo eje central radica en el respeto a la soberanía, un compromiso al que Sheinbaum dijo seguir aferrada.
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